Cambio en la peña
02/01/2008 por DiegoFantásticas gachas. Al final el animal no murió. Hemos de replantear la situación. Bajo mi punto de vista hemos pasado de ser una gran peña de solteros a una peña de casados. Y digo hemos porque soy igual responsable que el resto en éste cambio.
¿En qué se fundamenta la definición de peña de casados? Es un concepto del que asumo su autoría, y no tiene que ver con que se casen los miembros de la peña, sino en la manera de enfrentarse a los eventos que celebramos. Ahora lo hacemos de manera más sosegada y nos falta improvisación, necesitamos que las cosas estén demasiado planificadas lo que se traduce en que nos falta iniciativa para llevar a cabo proyectos de menor envergadura que un Cristo o una Feria. Por si fuera poco ya no quedamos borrachos ocasionales lo que deviene en que cuando se celebra algo hay más miedo al ridículo, existe crítica interna y eso lastra las relaciones.
Lo de la matanza queda para otra vez de nuevo, desde el año 2000 se lleva posponiendo. La primera vez, recuerdo que íbamos a poner 2000 pesetas. ¡Pesetas! ¡Quién las recuerda ya!
La feria fue determinante y lo de la matanza ha sido la confirmación del hecho. Ha cambiado nuestra posición en el marco “peñístico” de Villarejo de Fuentes y tenemos asumir nuestra transformación. Ya les pasó a otras peñas tan gloriosas o más que la nuestra, como a los Pepinacos, espero que no nos pase como a ellos, que tuvieron que partir la manta al hacer el cambio.
Yo soy tan responsable como el que más de ésta situación ya que he ido abandonando paulatinamente la primera línea de acción del movimiento “peñil”.
Sirvan estas líneas para que nos hagamos cargo del cambio que obra en la peña y lo asumamos de la mejor manera posible, o pongamos en marcha los instrumentos necesarios para revertir la situación, aunque probablemente, sea ley de vida y sea éste el momento. Eso lo dejo en las manos de cada uno. Si cambiamos a peña de casados, por lo menos espero que pronto corran vuestros churumbeles por la caseta y encargar camisetas de talla de niño. Que cada uno elija el tipo de peña que quiera, pero que lo haga de manera consciente y que no se sorprenda cuando se enfrente cara a cara con la transformación.
Obviamente ésta es mi visión, espero las vuestras por los canales habituales.
- Diego -